2029

No es una cifra redonda, ni creemos que pueda llamar la atención ese año. Era evidente que la historia tenía temporalidad, y en lugar de eludir el compromiso, se asumió.

La primera fecha fue el 2035, pura cifra sin pensar, pero terminada la obra, se volvió a valorar la fecha. 2035. 2030, … 2029. ¿Y por qué no? No es futurista, no trata de ciencia ficción, no es más que una reflexión crítica sobre un próximo futuro. ¡Si! Próximo futuro, ese que está a una distancia corta, a 10 años vista. Si el guion original se hizo en 2019, ¿Por qué no ubicarla en el 2029?

Faltaba la prueba de fuego. La respuesta de los espectadores, de los amigos, de los compañeros, de toda aquella gente que participa en el proyecto, y pudieran hacer una valoración cuando la han visto.

La respuesta de muchos afirmar que es una fecha acertada, la de algunos, y no son pocos, … incluso antes, pero mejor incluimos un mensaje recibido que bien puede resumir a casi todos:

“ah! y me gustó que fuera 2029 y no 2075… porque eso está más cerca de lo que pensamos”

¡Disfrutad de la obra!